12/10/2026

El Nobel de Economía: qué premiaron en 2024 y 2025 (y los nombres que suenan para 2026)

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El Nobel de Economía: qué premiaron en 2024 y 2025 (y los nombres que suenan para 2026)

Cada octubre la Academia sueca anuncia su Nobel de Economía y la mayoría de titulares se quedan en lo biográfico: quién es, dónde enseña, qué dijo en la rueda de prensa. Pero si miras los últimos premios en orden, se ve algo más interesante: la Academia lleva dos años seguidos premiando piezas que, juntas, cuentan cómo cambia — y por qué a veces se rompe — el comercio mundial tal y como lo conocemos.

En 2024 premiaron a quienes explicaron por qué las instituciones heredadas de hace siglos siguen determinando la riqueza de un país hoy. En 2025, a quienes formalizaron por qué el crecimiento no se detiene cuando hay innovación constante. Y este lunes 12 de octubre sabremos si el hilo sigue hacia la pregunta que más se discute ahora mismo en comercio internacional: qué pasa cuando ese crecimiento cambia de país de un día para otro.

Este artículo repasa qué ganaron de verdad los últimos dos Nobel — sin el envoltorio de prensa generalista — y qué nombres suenan este año, con lo que de verdad ha hecho cada uno.

Edición 2024
Acemoglu, Johnson y Robinson
Las instituciones heredadas como explicación de la brecha de riqueza
Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas 2024 · Anunciado el 14 de octubre de 2024

El artículo que les dio el Nobel no es nuevo: se publicó en el American Economic Review en 2001 y su mecanismo es desarmadamente simple. Los colonizadores europeos no montaron el mismo tipo de institución en todos los territorios que conquistaron. Donde el clima y las enfermedades permitían asentarse, construyeron instituciones que protegían la propiedad privada y limitaban el poder arbitrario de las élites — las que los propios colonos querían para sí. Donde asentarse era una sentencia de muerte, montaron instituciones puramente extractivas: sacar recursos antes de morir o irse, no quedarse a vivir.

La tesis es incómoda porque habla de hoy: gran parte de la brecha de riqueza entre países no se explica por geografía, cultura ni políticas recientes, sino por qué tipo de institución se instaló hace tres o cuatro siglos. La prueba usó las tasas de mortalidad de los colonos como variable instrumental: donde un europeo tenía muchas probabilidades de morir en el siglo XVIII, hoy tienden a haber instituciones peores y menor renta per cápita. La causalidad se ha discutido mucho, pero el diseño metodológico fijó el estándar de una década de economía del desarrollo.

Y esto no es arqueología para quien trabaja en comercio exterior. Cuando CESCE puntúa el riesgo país de un mercado emergente para decidir si asegura la financiación de una exportación, o cuando la OCDE elabora sus indicadores de gobernanza, lo que se mide es calidad institucional: estabilidad del contrato, independencia judicial, control de la corrupción. Un exportador no elige mercados solo por tamaño y aranceles; elige por la confianza de que el contrato se va a cumplir. Esa confianza, dicen Acemoglu, Johnson y Robinson, lleva siglos construyéndose o destruyéndose.

Figura 1 · Nobel 2024
Un pueblo, una valla, dos conjuntos de instituciones: Nogales (Arizona) frente a Nogales (Sonora)
Lo que comparten Mismos antepasados Misma comida y música Misma geografía y clima Mismas enfermedades
Nogales, Arizona
Estados Unidos
~30.000 $
RENTA MEDIA ANUAL DEL HOGAR
EducaciónLa mayoría de los adultos tiene el bachillerato.
Seguridad jurídicaSe invierte en negocios y viviendas sin miedo constante a robo o expropiación.
GobiernoCon sus ineficiencias y su corrupción ocasional, se percibe como agente de los ciudadanos.
Nogales, Sonora
México
≈ 1/3
DE LA RENTA DEL HOGAR DEL LADO NORTE
EducaciónLa mayoría de los adultos no tiene el bachillerato y muchos adolescentes no van a la escuela.
SaludPeor sanidad pública y menor esperanza de vida.
Poder políticoHasta las reformas del 2000, bajo el control del PRI, partido hegemónico y sin rendición de cuentas.
La única diferencia relevante es la frontera. A cada lado del mismo pueblo rigen reglas distintas. Es el argumento de Acemoglu y Robinson en pequeño: con la misma geografía, la misma cultura y los mismos antepasados, lo que separa los resultados es el sistema de instituciones.
Fuente: D. Acemoglu y J. A. Robinson, «Why Nations Fail», Profile Books, 2012 (cap. 1). Cifras aproximadas, referidas al momento de publicación del libro. Es la ilustración divulgativa del argumento institucional, no el estudio que fundamenta el Nobel (ese es «The Colonial Origins of Comparative Development», AER 2001).

Clave de lectura: el riesgo comercial no se evalúa igual en dos mercados aunque tengan el mismo PIB y los mismos aranceles. La calidad institucional es un activo — o un pasivo — heredado, y el pricing de exportaciones, inversiones y seguros de crédito ya lo internaliza.

Edición 2025
Mokyr, Aghion y Howitt
Por qué el crecimiento no se agota cuando la innovación es constante
Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas 2025 · Anunciado el 13 de octubre de 2025

Joel Mokyr es historiador económico y su pregunta es de historiador: ¿por qué el crecimiento sostenido arrancó en la Gran Bretaña del siglo XVIII y no antes, ni en China, ni en Roma, que también tuvieron tecnología y comercio? Su respuesta: una cultura donde el conocimiento útil circulaba, se verificaba públicamente y se traducía en aplicaciones prácticas de forma continua. El crecimiento moderno no empezó con la máquina de vapor; empezó cuando la sociedad aprendió a repetir el proceso de inventar.

Aghion y Howitt aportaron el otro pilar: la formalización matemática. Tomaron la «destrucción creativa» de Schumpeter — la idea de que la innovación destruye a las tecnologías anteriores y que esa destrucción es el motor, no el fallo, del capitalismo — y construyeron con ella un modelo de crecimiento endógeno («A Model of Growth Through Creative Destruction», Econometrica 1992). La conclusión es contraintuitiva: el crecimiento no se detiene porque cada innovación desplaza a la anterior. No hay un estanque de ideas que se agote; hay una carrera continua donde invertir en I+D es la única estrategia que no deja de funcionar.

Leído desde comercio internacional, esto describe la guerra tecnológica actual. Cuando Washington impone controles de exportación de semiconductores sobre China, o cuando Bruselas debate su competitividad, el marco conceptual ya existe y es el que premió la Academia: el liderazgo comercial depende de la posición en la frontera tecnológica, no del stock de capital heredado. Y el mecanismo que lo sostiene es el que dibuja la figura siguiente: un ciclo sin punto final, en el que quien deja de invertir en I+D no se queda quieto, sino que se cae del ciclo.

Figura 2 · Nobel 2025
El ciclo de la destrucción creativa: por qué el crecimiento no tiene punto final
01 · INNOVACIÓN Una empresa lanza algo nuevo y obtiene una ventaja temporal 02 · DESPLAZA La tecnología anterior pierde mercado y empleo 03 · LIBERA RECURSOS Capital y trabajo quedan disponibles para otros usos 04 · REINVIERTE Esos recursos financian nueva I+D y nuevas empresas 05 · COMPETENCIA Otros innovan para quitar la ventaja al líder DESTRUCCIÓN CREATIVA sin punto final LA CLAVE DEL MODELO El motor no es acumular capital, sino sustituir lo viejo por lo nuevo (Aghion y Howitt, 1992). Mokyr: el ciclo solo arranca y se sostiene si el conocimiento útil circula y se aplica. Esquema propio a partir de Aghion y Howitt (1992) y Mokyr (2009)
Esquema conceptual propio, no un gráfico de datos. Marco teórico: P. Aghion y P. Howitt, «A Model of Growth Through Creative Destruction», Econometrica 1992; J. Mokyr, «The Enlightened Economy», 2009.

¿Quién corre más rápido en ese ciclo? Los Indicadores de Ciencia y Tecnología 2026 que el NISTEP japonés publicó en septiembre dan la foto de 2024: Corea del Sur dedica el 5,13% de su PIB a I+D, frente al 3,44% de EE. UU., el 2,69% de China y el 2,13% de la UE. Y la trayectoria pesa más que la foto: desde 2000, el gasto real en I+D de China se ha multiplicado por casi 20; el de EE. UU., por 2,2.

Figura 3 · Nobel 2025
La carrera de la I+D: China ya supera a la UE en intensidad, y su gasto real se ha multiplicado por casi 20 desde 2000
A · I+D como % del PIB, 2024
Objetivo UE: 3%
Corea del Sur
5,13%
EE. UU.
3,44%
Japón*
3,44%
China
2,69%
UE
2,13%
B · Gasto real en I+D, 2024 frente a 2000 (veces)
China
×19,9
Corea del Sur
×5,7
EE. UU.
×2,2
Alemania
×1,7
Japón
×1,5
Francia
×1,4
La UE se queda 0,87 puntos por debajo de su propio objetivo del 3% y, con un 2,69%, China ya la adelanta en intensidad. Es el ciclo de la Figura 2 con datos: la carrera la marca quien sigue invirtiendo.
Fuente: NISTEP (Japón), Science and Technology Indicators 2026, publicado el 9-9-2026; cifras de 2024, recogidas por The Asia Business Daily. *Japón: estimación de la OCDE. Panel B: gasto real, ajustado por precios, 2024 frente a 2000. Objetivo UE del 3% del PIB: UNESCO Institute for Statistics.

Clave de lectura: si el crecimiento viene de la destrucción creativa, proteger sectores maduros no «salva empleo» de forma neutral: subvenciona con recursos públicos lo que el progreso tecnológico ya está desplazando. La pregunta honesta no es si proteger, sino qué transición se financia con ese dinero.

Edición 2026 · Sin ganador aún
Los nombres que suenan
Campo abierto: cinco perfiles, cinco preguntas distintas
Anuncio: lunes 12 de octubre de 2026 · Real Academia de Ciencias de Suecia

Antes de nada, la precisión obligada: a fecha de publicación no se sabe quién ganará. La lista fiable se reconstruye desde pronósticos académicos y mercados de predicción, no de filtraciones — la Academia sueca no filtra nada. Esto es quién hay detrás de cada nombre.

Partha DasguptaUniversity of Cambridge

Fundador de la economía medioambiental moderna. Su aportación central ya está integrada en la práctica: metió el capital natural dentro de los modelos de crecimiento, tratando los ecosistemas como stock productivo que se agota, no como fondo gratuito. Dirigió el Informe Dasgupta (2021), encargado por el Tesoro británico, la revisión más ambiciosa hasta la fecha sobre economía de la biodiversidad. Si gana, el Nobel hablaría de poner las externalidades ambientales en la cuenta de resultados del planeta.

David AutorMIT

El economista del China Shock. En el American Economic Review (2013, con Dorn y Hanson) midió el coste real que tuvo para el empleo manufacturero estadounidense la entrada de China en la OMC en 2001: pérdidas de empleo y salario concentradas en regiones concretas, que persisten años. Ahora habla de un China Shock 2.0, ligado a la IA y a la alta tecnología china. Si gana, el Nobel reconocería que los efectos distributivos del comercio no son un efecto secundario: son el asunto central.

Ariel PakesHarvard

La cara empírica de la organización industrial moderna. El modelo BLP (Berry, Levinsohn y Pakes, Econometrica 1995) es hoy el método estándar que usan reguladores, autoridades de competencia y tribunales de medio mundo para analizar fusiones, estimar poder de mercado y simular efectos de política. Si gana, sería un premio a que la antimonopolio se volvió ciencia medible.

Susan AtheyStanford

Pionera de llevar el machine learning a la econometría causal: cómo sacar conclusiones de causa-efecto de datos masivos sin engañarse con correlaciones espurias. Especialista en economía de plataformas digitales y mercados tecnológicos, con contribuciones directas sobre cómo diseñar subastas y mercados en línea. Si gana, el Nobel conectaría la economía del siglo XXI con la pregunta que gobierna los mercados digitales: quién tiene información y quién tiene poder.

Anne Kruegerex-FMI · ex-Banco Mundial

Economista de comercio de la vieja escuela que todavía explica el presente. Su artículo de 1974 en el American Economic Review formalizó el rent-seeking: el proteccionismo no solo encarece — genera una industria de grupos que viven de obtener privilegios, y esa industria destruye valor muy superior al arancel en sí. Fue economista jefe del Banco Mundial y número dos del FMI. Si gana, sería el Nobel admitiendo que los aranceles son, sobre todo, un problema político.

Según los mercados de predicción, no hay favorito claro este año: las probabilidades están muy repartidas y el volumen de apuestas es bajo, así que se mueven con poco dinero. Traducción sin postureo: nadie sabe nada, y quien te diga lo contrario está vendiendo algo. Este artículo tampoco apuesta por nadie; solo muestra el campo.

Figura 4 · Nobel 2026
Probabilidades implícitas en mercados de predicción (campo abierto)
TODO: sustituir con datos reales de Polymarket / Manifold / Kalshi el día del anuncio (12-10-2026). Volumen bajo y probabilidades dispersas = no leer como encuesta fiable, solo como termómetro de expectativas.

Clave de lectura: la lista de 2026 es, casi sin quererlo, un mapa de lo que la profesión considera urgente: el coste distributivo de la apertura, la regulación de plataformas, las externalidades ambientales, el poder de mercado, el proteccionismo como negocio.

Tres años, tres preguntas, un mismo asunto de fondo. 2024 preguntó de dónde sale la riqueza de un país — y la respuesta señaló a instituciones que llevan siglos operando, no a la política de esta legislatura. 2025 preguntó por qué el crecimiento no se agota cuando hay innovación real — y la respuesta fue que la destrucción creativa es el motor, no el efecto secundario. Si el hilo sigue el lunes — y nombres como Autor o Dasgupta lo sugieren — la siguiente pregunta probablemente sea quién paga el ajuste cuando ese crecimiento cambia de país, o cómo se contabiliza lo que el crecimiento se lleva por delante.

Gane quien gane, la lista completa de 2026 ya es útil tal cual: coste distributivo del comercio, poder de mercado, plataformas digitales, capital natural, proteccionismo como negocio político. Para quien trabaja o estudia comercio internacional, es casi un temario de lo que toca vigilar esta década — con o sin medalla sueca de por medio.

Fuentes
Real Academia de Ciencias de Suecia — comunicados oficiales del Premio en Ciencias Económicas, nobelprize.org
D. Acemoglu, S. Johnson, J. A. Robinson — «The Colonial Origins of Comparative Development: An Empirical Investigation», American Economic Review, 2001
P. Aghion, P. Howitt — «A Model of Growth Through Creative Destruction», Econometrica, 1992
J. Mokyr — «The Enlightened Economy: An Economic History of Britain 1700–1850», Yale University Press, 2009
S. Berry, J. Levinsohn, A. Pakes — «Automobile Prices in Market Equilibrium», Econometrica, 1995
D. Autor, D. Dorn, G. Hanson — «The China Syndrome: Local Labor Market Effects of Import Competition in the United States», American Economic Review, 2013
A. Krueger — «The Political Economy of the Rent-Seeking Society», American Economic Review, 1974
D. Acemoglu, J. A. Robinson — «Why Nations Fail: The Origins of Power, Prosperity and Poverty», Profile Books, 2012 (capítulo 1, caso de Nogales)
CESCE — Mapa de riesgo país
NISTEP (Japón) — Science and Technology Indicators 2026, 9-9-2026 (cifras de 2024), vía The Asia Business Daily
UNESCO Institute for Statistics — objetivo de la UE del 3% del PIB en I+D
Mercados de predicción (Polymarket / Manifold / Kalshi) — datos de la Figura 4 a actualizar el 12-10-2026

Nota sobre figuras: la Figura 1 usa cifras aproximadas del libro citado, la Figura 2 es un esquema conceptual propio y la Figura 3 usa cifras reales del NISTEP. La Figura 4 usa datos ilustrativos marcados como TODO en el propio artículo, pendientes de sustitución por cifras reales de los mercados de predicción antes de publicar.

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